Alfabeto Modular
en Papel
Un ejercicio de experimentación tipográfica sobre geometría, luz y sombra: 26 letras construidas a partir de un mismo sistema modular de plegado.
Cada carácter se levantó primero en vector, para proyectar los planos, los ángulos de doblez y el comportamiento de la luz sobre cada superficie. El reto no fue dibujar las letras, sino que ese resultado vectorial resistiera la física del papel.
Cada letra se analizó como una suma de planos rectos y dobleces. Nada de curvas: la O, la C y la Q se resuelven en diagonales, y lo que en tipografía sería un trazo aquí es una tira de papel que gira sobre sí misma.
En el vector, cada plano recibe un gris según su orientación frente a una luz lateral fija. Esa asignación anticipa en pantalla cómo se va a leer el volumen una vez plegado, y le da al alfabeto una iluminación coherente de la A a la Z.
Las proporciones se ajustaron letra por letra para que el módulo se sostenga en todo el abecedario: mismo ancho de tira, mismos ángulos de doblez, misma altura. Por eso el conjunto se lee como una familia y no como una colección.
Un alfabeto completo que existe dos veces: como plano vectorial y como objeto de papel fotografiado bajo luz lateral. Es el mismo criterio del trabajo por encargo —un sistema con reglas claras, sostenido hasta el archivo final— aplicado sin cliente de por medio. El proyecto nació en 2012; en 2026 se retocó y se relanzó.